🎯 Una simple pregunta… y una revelación en diez minutos
Un día, de forma bastante casual, le hice una pregunta a la IA que uso habitualmente (ChatGPT, y a veces DeepSeek como complemento). No esperaba gran cosa, pero así fue como escuché por primera vez el nombre de una enfermedad que desconocía por completo: el síndrome de Cushing.
En solo diez minutos, pasé de la curiosidad al presentimiento inquietante:
“¿Y si lo que tengo es esto?”
Porque la lista de síntomas típicos que ChatGPT me mostró…
encajaba completamente conmigo.
Vale, no tengo un gran bulto de grasa en la nuca como en las fotos que aparecen en Google,
pero si consideramos signos más leves, todo aplica.
💡 Esos “problemas” que siempre atribuí a mi cuerpo o a mi falta de esfuerzo
La hipertensión severa —sí, eso siempre lo vi como algo médico—.
He pasado más de 13 años probando todo tipo de tratamientos. Sin resultado.
Pero había muchas otras cosas… cosas que ni siquiera pensaba que fueran “síntomas”.
Cosas que había aprendido a ver como parte de mi cuerpo o como el resultado de no esforzarme lo suficiente.
Y lo peor: me lo creí.
🧠 Todo empezó con un comentario sobre mi cuello
El detonante fue algo que le dije a DeepSeek sin pensar mucho:
«Siento que mi cuello se ha ensanchado.»
Desde ahí, todo se conectó.
Porque no es solo el cuello.
También está este vientre abultado, desde siempre.
Y yo siempre pensé:
- «Es que no he adelgazado lo suficiente. Es mi forma corporal.»
- «Debe de ser por el estreñimiento crónico.»
- «Mi core es débil. Es por no ejercitarme como debería.»
Pero… ¿y si no fuera nada de eso?
¿Y si todo se debiera a un exceso de cortisol causado por un problema en las glándulas suprarrenales?
🌀 ¿Y si… no era mi culpa?
De pronto volvieron todos esos recuerdos:
Los años de infancia preguntándome por qué mi vientre siempre sobresalía.
Las veces que mi madre me decía cosas como “¿Qué es ese vientre tuyo?”
O las bromas, más o menos sutiles, de mis exparejas.
Siempre pensé que era culpa mía.
Y por eso nunca me rendí, e intenté todo:
- Dietas sin arroz blanco (soy japonesa, eso no es poca cosa)
- Gimnasio, pilates, abdominales
- Masajes con radiofrecuencia dos veces por semana
Pero nada funcionó.
🧩 Me esfuerzo más que la media, pero mi cuerpo no cambia
Mi IMC está en torno a 22–23. Técnicamente, no tengo sobrepeso.
Pero nunca me sentí “normal”.
Porque en el fondo siempre pensaba:
“Es que no me lo tomo realmente en serio.”
📚 De “cuerpo infantil” a “cuerpo maduro” sin transición
Todavía recuerdo haberle preguntado a la enfermera del colegio:
«¿Por qué tengo el vientre tan abultado?»
Ella sonrió y dijo:
«Todavía tienes cuerpo de niña.»
Así que esperé…
Pero nunca llegué a tener ese cuerpo estilizado.
Pasé directamente al cuerpo de una mujer adulta.
Durante más de 35 años, he soñado con tener un vientre plano.
👗 Una juventud de renuncias — pero siempre con una sonrisa
En los baños públicos o en la playa, siempre intentaba taparme el vientre.
En los probadores, suspiraba decepcionada.
Un comentario inocente de alguna pareja me quedaba grabado durante años.
He dejado pasar tantas prendas hermosas por culpa de mi vientre…
Y ahora que por fin me dicen que “podría ser una enfermedad”,
ni siquiera sé si sentir alivio.
Siento que es…
demasiado tarde.
📘 Y sin embargo, por fin empiezo a entender
Este cuerpo que siempre pensé que estaba roto…
no lo estaba. Solo pedía ayuda.
🙏 Si esta historia te resonó…
Estoy compartiendo mi viaje en tiempo real mientras intento descubrir el misterio detrás de mis problemas de salud a largo plazo.
Si deseas apoyar mi trabajo y ayudarme a seguir compartiendo:
También puedes seguirme para actualizaciones, pensamientos entre bastidores y contenido multilingüe:
- 🐦 X (Twitter): @gomakotama
- 📸 Instagram: @gomakotama
- ✍️ Medium: gomakotama.medium.com
Gracias por leer y ser parte de este camino. 💛
– Gomako
